LA NIÑA / EL GRITO
Poema de MAHMUD DARWISH.
Traducción María Luisa Prieto
En la playa hay una niña,
la niña tiene familia
Y la familia una casa.
La casa tiene dos ventanas
y una puerta...
En el mar, un acorazado se divierte
cazando a los que caminan por la playa:
cuatro, cinco, siete
Caen sobre la arena.
La niña se salva por poco.
Gracias a una mano de niebla,
Una mano no divina que la ayuda.
Grita: ¡Padre!
¡Padre! Levántate, regresemos:
el mar no es como nosotros.
El padre, amortajado sobre su sombra,
a merced de lo invisible,
no responde.
Sangre en las palmeras,
sangre en las nubes.
La lleva en volandas la voz más alta
y más lejana de la playa.
Grita en la noche desierta.
No hay eco en el eco.
Convierte el grito eterno en noticia rápida
que deja de ser noticia
cuando los aviones regresan
para bombardear
una casa con dos ventanas y una puerta.
Ramala, agosto del 2006.